El Señor R. P. es un ente creado durante la imaginación de la noche. En su gestación no hubo excitación, sí muchos preámbulos: nunca facilitaron el quehacer; la noticia se esperaba pero tardó en llegar porque el pensamiento funciona de esta manera. Brotó de las entrañas más inasibles y al momento del parto nadie lo esperaba porque nació como inspiración, como epifanía: una musa lo arrojó a través de un maltrecho pero hilado conducto de historias y nociones. Nadie sabía de su llegada, nadie lo agarró. Su existencia inició flotante y etérea, y del mismo modo que los gases pesados se acomodan en lo bajo, el Señor R. P. se acomodó bajo. Y bajó y bajó. Tocó fondo. Aprendió a hablar como un buen gas pesado: con la lengua debajo de las manos. De vez en cuando se la agarraba y trataba de juguetear con ella. Es difícil narrar este procedimiento, sin embargo él lo explicó de manera sencilla: un par de uñas afiladas agarran hasta la lengua más lampiña. No se pretende decir que fuera escurridizo, era lento y barroco, andaba siempre cargado, incluso con trinitrotolueno arguyendo una estrafalaria idea mesiánica. En el génesis nocturno del Señor R. P. acudieron diferentes personalidades: observadores, preguntones, empresarios, investigadores y maestros versados en los superfluos, no por ello menos importantes, artes de la coprofilia y la tautología; también políticos y economistas, incluso ecologistas frustrados.
A continuación, y después de una enorme omisión en la vida del Señor R. P. se da paso a la exposición de algunas de sus producciones escritas, las cuales se encuentran consolidadas bajo un título en común, la Noticia Pseudofilosófica. Tratan acerca de un asunto relativo a la filosofía; contado de manera mentirosa, porque toda falacia tiene su certeza. Son nociones que tocan la cascara de la manzana, o en otras palabras acarician la piel del conocimiento. Porque el pensamiento, el alma y el espíritu no existen sin carne; pero el Señor R. P. descubrió una masa voluminosa que existe y se agarra de sí misma sin necesidad del pensamiento.
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